domingo, 8 de octubre de 2017

POR VOLUNTAD PROPIA

Por voluntad propia cedió por última vez a aquellas manos agresivas bajo su falda. No podía decir que no le gustara, le hacía sentir dulcemente dominada. Lo malo era después; esa sensación de mediocridad y tristeza; de puta barata a cambio de nada. Eso sí que dolía. Dolía tanto que mientras se limpiaba los restos que escurrían por sus muslos, su alma la abandonaba y quedaba vacía durante horas, y le dolía el pecho y algo ahogaba su garganta, aun con más fuerza que cuando él la sujetaba contra la pared y le pegaba.
Estaba cansada de oler el miedo impregnando su piel horas antes de que entrara por la puerta, y de sentir el espanto agarrándola por dentro cuando ya estaba allí.

Por voluntad propia decidió que había recuperado su voluntad, que se acabó, que se marcharía; a pesar de que nunca había sido amada de otra manera.

2 comentarios:

  1. Tu relato me hizo sentir muy triste.
    ¿Cuánto tiempo hubo de pasar hasta que decidió recuperar su voluntad?
    Muchos besos

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  2. Que algo que escribo te despierte sentimientos intensos es un halago para mí.
    Supongo que cuando el miedo se apodera de tu vida la voluntad se difumina durante largo tiempo.
    Gracias por leerme Bohéme, casi eres la única en este mundo dominado por fb.

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